latest

El fraude piramidal de Fórum Filatélico

Este pasado lunes, once años después de la intervención policial de Fórum Filatélico, arrancó el juicio contra esta empresa por estafa, insolvencia punible, falseamiento de cuentas y blanqueo de dinero. Alrededor de 3.000 millones de euros volatilizados que sus 270.000 inversores tratan ahora de recuperar por la vía judicial. Sin embargo, la perspectiva de resarcimiento no es ni mucho menos optimista: este junio concluyó el procedimiento siamés contra Afinsa y, si bien se condenó a la empresa y a sus directivos a indemnizar con más de 670 millones de euros a los clientes afectados, apenas se ha logrado recuperar hasta el momento el 10% de la suma adeudada. Y, desde luego, apenas conociendo mínimamente la operativa de estas dos compañías, se entenderá por qué resulta tan complicado que en algún momento llegue a recuperarse todo el capital desembolsado por sus inversores. Fórum Filatélico y Afinsa eran fraudes piramidales: captaban capital de ahorradores, lo invertían en sellos y prometían rentabilidades fijas y muy por encima de las del resto del mercado. ¿Cómo era posible que la inversión en sellos proporcionara tan grandes retornos?

En realidad, no lo hacía: los extraordinarios réditos prometidos a los primeros ahorradores se abonaban con cargo al capital que inyectaban las nuevas entradas de ahorradores que acudían cegados por tan elevados beneficios. El caso es similar al de una cola del cine donde el que está ubicado en primer lugar le pide al que está situado inmediatamente detrás que le pague su entrada a cambio de que a él se la pague a su vez quien se halla colocado a su espalda: como es obvio, este esquema funcionará para todos salvo para quien está al final de la cola, el cual pagará la entrada del penúltimo pero no encontrará a nadie que se la pague a él. Los casos de Fórum Filatélico y Afinsa fueron similares, pues la inversión en sellos apenas representaba el 10% de todo el capital que se había prometido entregar a los inversores. Ambas compañías confiaban en que siguieran entrando rondas de ahorradores ingenuos que inyectaran nuevo dinero con el que seguir remunerando a los anteriores clientes. Pero, tras la intervención policial, nadie más invirtió sus ahorros en ambas empresas, de modo que el agujero financiero se trasladó íntegro sobre los últimos incautos que habían entrado en último lugar. Esas personas nunca recuperarán su capital porque éste fue entregado a modo de rentabilidad extraordinaria a los primeros inversores. Nada más que un fraude piramidal.

Author image
Doctor en Economía, director del Instituto Juan de Mariana, profesor en el centro de estudios OMMA y en IE University.